EMPRENDIMIENTO SOCIAL

Jose Luis junto a Juan Manuel durante una conferencia.
Jose Luis junto a Juan Manuel durante una conferencia.

Desde hace algunos años, en el tejido empresarial español han empezado a colarse ciertos tipos de actividad emprendedora que, además de ser iniciativas que apuestan por generar valor en la sociedad, son formas de negocio que pueden dar beneficios. En este sentido, ha cobrado una especial relevancia la importancia del emprendimiento social en España.

Junto al emprendedor tradicional que es aquel empresario que crea un negocio con un fin lucrativo convive con otra forma de emprender como es el emprendimiento social. Esto supone la puesta en marcha de una empresa en la que el objetivo principal no es el lucrarse económicamente de forma individual o colectiva, sino la creación de un beneficio para la sociedad.

Esta forma de emprender no debe confundirse con los objetivos o actividades  que se realizan desde las ONG, ya que los emprendedores sociales, fomentan la formación y la integración de personas con discapacidad o de colectivos en riesgo de exclusión, pueden adquirir
unos beneficios igual que cualquier empresario.

Con este tipo de emprendimiento, se favorece la economía local vinculada con la actividad a realizar en dicho sector y se tiene en cuenta el desarrollo sostenible del proyecto empresarial teniendo en cuenta la inserción del colectivo de personas con diversidad
funcional.

La realización del plan de empresa en el emprendimiento social es similar al de una empresa tradicional. Para que un proyecto de emprendimiento social llegue a buen puerto debe de buscar la financiación necesaria para poder poner en marcha dicho proyecto. Además de,  hay que indicar como será el proceso de producción y logística si es necesario, indicando la estrategia  de marketing de la idea hasta que se forme como un proyecto de emprendimiento social.

Actualmente, en la realización de las campañas de marketing, las empresas tienen en cuenta los valores que persiguen sus clientes e intentan asociarlos a la marca para dotarla de ese extra que las diferenciará de las demás, realizando una competencia constructiva con
sinergias de colaboración.

La sostenibilidad avanza a marchas forzadas debido a que son más los que quieren que los productos que son comprados por sus clientes sean fabricados sin olvidarnos de la responsabilidad medioambiental. No podemos olvidarnos de aquellos emprendedores que buscan de que suS marcas apoyen a fines sociales o a colectivos en riesgo de exclusión
como es el caso de las personas con diversidad funcional.

Por eso, los empresarios que han apostado por un modelo de emprendimiento social cada vez tienen más adeptos y sus ideas de negocio están conquistando
el mercado.

En el emprendimiento social, el emprendedor  debe de recurrir a los fondos propios para financiar el proyecto en sus inicios. Aunque hay otras formas de financiación que hacen de que la inversión inicial no sea lo suficientemente amplia como para arrancar la iniciativa
empresarial con todas las necesidades y garantías cubiertas, terminando en fracaso disolviendo la empresa. Este es el caso del crowdfounding, que es una fuente de subvencionar dicho proyecto de forma externa más habitual.

La mayoría de proyectos de emprendimiento social encuentran muchas dificultades a la hora de contratar empleados que se sean fieles a la idea y asuman que, en ocasiones, los beneficios económicos tardarán en llegar ya que los bancos dificultan su puesta en marcha.

La ausencia de recursos financieros, hace que los emprendedores sociales paguen un salario a sus trabajadores por debajo de los ofrecidos en las empresas tradicionales, algo que no todo el mundo está dispuesto a aceptar.  Es frecuente que en el emprendimiento social trabajen personas del colectivo al que va dirigido dicho proyecto y al cual se pretende ayudar.

La falta de conocimiento sobre el emprendimiento social hace de que los inversores privados lo vean como poco estable. Además, La falta de leyes y normativas contribuye a que sea visto como un proyecto inestable y poco fiable.

El emprendimiento social es necesario para nuestra sociedad y nuestra economía. Sin embargo, parece que aún queda mucho por hacer.

Oportunidad accesible se encargará de concienciar y sensibilizar a los inversores públicos y/o privados sobre la necesidad de que apoyen a emprendedores sociales que pongan en marcha iniciativas a favor de los colectivos más vulnerables de la sociedad y así estos tengan las mismas posibilidades a la hora de poner en marcha un proyecto emprendedor que cualquier otra persona de la sociedad.

También, colaborará con otras entidades sociales para concienciar a las administraciones públicas que es necesario crear leyes y normativas que favorezcan la puesta en marcha de proyectos que ayuden a los colectivos más desfavorecidos de la sociedad.

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