ENOTURISMO ACCESIBLE

Wine bottles
Cinco botellas de vino

En los últimos tiempos podemos observar como los destinos apuestan cada vez más por el “turismo de experiencias”. Un término repetido hasta la saciedad, que en realidad esconde un tipo de desplazamiento motivado por las emociones, la autenticidad y el aprendizaje mediante
la interactuación con el medio y con la población en general sin olvidarnos del colectivo de personas con diversidad funcional.

No es extraño que dentro de las nuevas formas de viajar, hayan surgido propuestas enfocadas a segmentos con inquietudes en torno al mundo del vino.

Puede vivir el destino con intensidad, haciendo una inmersión completa en él para conocerlo desde dentro, estando en contacto directo con sus gentes, sus costumbres y su gastronomía.

Pero el turismo enológico accesible no es sólo una moda temporal, pudiendo suponer una gran oportunidad de negocio para dichos destinos. Las zonas vitivinícolas, lugares privilegiados que cuentan con extensiones de viñedo, equipamientos e infraestructura para su producción y comercialización, pueden sacar partido de esta tendencia que, sin duda, ha llegado para permanecer en el tiempo.

El vino es un elemento dinamizador de las regiones con viñedos con el que muestran su verdadera identidad, pero en torno a él se articulan infinidad de servicios que suman y aportan valor a las visitas.

Y es que el turismo enológico marida a la perfección con muchas otras actividades. Está muy vinculado con el gastronómico, pero también ligado a la historia de la región, representada gracias a los restos de su patrimonio cultural e industrial, sus paisajes y su arquitectura.

España es uno de los principales países productores de vino junto con Italia y Francia, por lo que el turismo enológico tiene unos excelentes pronósticos futuros si es accesible a todos los colectivos
de la sociedad sin discriminación de ninguno de ellos. La mayor parte de zonas vitivinícolas ya realizan una promoción conjunta de su gastronomía y oferta enológica.

Una forma de visibilizar y promocionar esta tipología de turismo es que los diferentes destinos vitivinícolas nos ofrezcan variadas e interesantes propuestas con programas de actividades donde se entremezclan maratones, catas, talleres, visitas guiadas, tratamientos de salud y belleza, cursos, rutas de senderismo, en 4×4, en catamarán, en tren, en bici, viajes en globo, picnics, paseos a caballo entre viñedos.

Y de que esta oferta siempre se encuentre adaptada a personas con discapacidad para que puedan disfrutar de los mismos en igualdad de condiciones. No es necesario saber de vinos para tener un primer acercamiento a este mundillo en el que, quien prueba repite.

Las instituciones o entidades como oportunidad accesible pondrán en marcha las medidas necesarias para que dichas ofertas sean accesibles a cualquier persona y de que estos servicios puedan ser disfrutados por el colectivo de personas con diversidad funcional además de formar al personal de dichas instalaciones relacionadas con el turismo enológico para que su acceso sea el correcto para todos y de que dichas herramientas estén en buen funcionamiento  para que dichas actividades sean realizadas por todos sin excepción de ninguno de ellos.

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