FORMACIÓN ACCESIBLE

Cartel de facultad de ciencias
Cartel y logotipo  de facultad de ciencias

Poco a poco se ha ido produciendo una mejora tanto en el aspecto legislativo, como de poner en marcha acciones y políticas a favor de la igualdad y la discapacidad, lo que ha supuesto un incremento considerable de estudiantes con diversidad funcional que acceden a los estudios educatvios y  universitarios.

Por tanto el porcentaje de los que logran finalizar sus estudios continúa siendo muy bajo. Esto no hace sino confirmar el hecho debido a que son muchas las barreras que deben sortear dichos estudiantes con discapacidad que deciden cursar estudios superiores.
Es necesario dar una respuesta desde todos los niveles educativos y formativos, para que se cumplan con el derecho que tiene todo el alumnado a la formación, de modo que se tengan en cuenta las necesidades de apoyo específico implantando programas de orientación para estos estudiantes, adaptados a sus necesidades independientemente de la etapa vital y formativa que se encuentre en dicho momento.
Los centros educativos deben satisfacer las necesidades de todos los alumnos, sean cuales sean sus características personales, psicológicas o sociales.
Es una enseñanza adaptada al estudiante, cuyas acciones van dirigidas a eliminar o minimizar las barreras físicas, personales o institucionales que limitan las oportunidades de aprendizaje, el acceso y la participación en las actividades formativas.
Una educación basada en un modelo inclusivo implica desarrollar cambios que involucran a la totalidad del sistema educativo y formativo, en dimensiones como las de crear culturas, políticas y prácticas inclusivas, puesto que la calidad no es exclusiva de un nivel educativo ya que debe irradiar a todo el sistema.
Por eso, se considera que uno de los indicadores de calidad de la universidad depende de cómo responden a la diversidad del alumnado, a la vez que refleja la excelencia docente de los profesionales vinculados al mismo.
Es necesario de implantar cambios que hay que introducir en la organización universitaria para avanzar hacia una institución más inclusiva promoviendo medidas pedagógico-docentes, que faciliten la permanencia y la promoción del alumnado con discapacidad.
La realidad que nos encontramos es que, en las aulas universitarias, cada vez es más numeroso el colectivo de personas con algún tipo de discapacidad que accede a las mismas.
Pero este hecho queda ensombrecido dado que la universidad, a diferencia de los niveles primario y secundario de la educación, no ha seguido un proceso claro de adaptación a medidas especiales de inclusión.
Consideramos que todo el proceso educativo anterior, los grandes esfuerzos para la integración escolar, la dotación de recursos, las adaptaciones curriculares, etc. no tendrán sentido, si en última instancia, las personas con diversidad funcional no pueden acceder a la formación universitaria, si así lo desean, como cualquier otro ciudadano.
Una de las claves para que la inclusión en la universidad sea posible, es que el profesorado universitario desarrolle la capacidad para atender al alumnado con diversidad funcional.
Según los estudios de calidad de las universidades se deben contemplar diversas medidas para favorecer la incorporación a la vida universitaria de los estudiantes con discapacidad, desarrollando un sistema de orientación y tutoría adaptado a sus necesidades educativas específicas, que dé respuesta a los problemas para su integración a la vida universitaria.
Po eso, es necesario la implantación de un sistema de orientación y tutorías en el marco de la enseñanza universitaria, para todo el alumnado en general  y para los que poseen algún tipo de discapacidad en particular, favoreciendo una buena integración de todo el alumnado, optimizando el proceso formativo, promocionando una mayor igualdad de oportunidades, potenciando una orientación a lo largo de su vida, reforzando una educación inclusiva, previniendo el abandono de los estudios, entre otros beneficios.
La Unión europea exige a las Universidades el cumplimiento de las medidas de calidad y de atención a los estudiantes con discapacidad, indicando los principios básicos a tener en cuenta a la hora de diseñar los nuevos títulos universitarios, de modo que el acceso y el tránsito de los estudiantes con discapacidad por este nivel formativo se lleve a cabo de forma adecuada y satisfactoria.
Un modelo de orientación inclusiva en la enseñanza universitaria se lleva a cabo en los centros donde se minimicen las barreras para el aprendizaje y la participación de todos los estudiantes y se maximicen los recursos para apoyar ambos procesos, la inclusión implica eliminar los tópicos vinculados a este ámbito y a la vez, reforzar los apoyos específicos para una universidad inclusiva.
Las universidades españolas han hecho importantes esfuerzos en cuanto a la creación de programas y servicios destinados a la atención y apoyo a la discapacidad.
Muchas de ellas, aún no están preparadas para “recibir” a estos alumnos, no sólo en lo que a estructuras físicas o arquitectónicas se refiere, sino, también en lo que respecta a su regulación normativa y a los aspectos estrictamente curriculares o de organización docente.
Es evidente que se están haciendo esfuerzos considerables para dar continuidad a las medidas de apoyo y asesoramiento que requiere el alumnado con discapacidad, pero todavía se está lejos de la consolidación de los principios de igualdad de oportunidades y no-discriminación de estas personas en el contexto universitario.
Para resolver estas situaciones se hace necesario avanzar en el diseño, aprobación y difusión de normativas que aseguren la adecuada atención y apoyo al alumnado con discapacidad, en las que se concreten unos protocolos de calidad y buenas prácticas en el funcionamiento de los servicios de apoyo a la discapacidad en sus diferentes etapas formativas.
Desde las instituciones públicas como privadas permiten flexibilizar la docencia universitaria y racionalizar los planes de estudios, a la vez que nos hace a todos más sensibles a los cambios que beneficiarán a las personas con discapacidad.
La orientación es importante para poner en marcha medidas que derespuesta a sus necesidades específicas y poner en práctica una atención más personalizada.
Por tanto, oportunidad accesible pondrá en marcha medidas y actuaciones que permitan a estos estudiantes cursar sus estudios en igualdad de condiciones y de que su discapacidad no sea causa alguna para que sean discriminados e impedimento para no poder acceder a una educación o formación de calidad como cualquier persona de la sociedad.

 

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