Un perro guía, ¿nace o se hace?

Los perros han acompañado a los humanos desde hace muchos años en las labores y trabajos de su vida diaria. En el cuidado del ganado, protección del hogar y cacería. Más tarde se potenciaron otras habilidades y comenzaron a usarse como perros de rescate, de vigilancia, de protección, de rastreo, de apoyo a personas con movilidad reducida, de guía…

Pero, ¿todos los perros valen?

Cada raza de perro tiene unas determinadas características que les hace más útiles para determinados servicios.
Por ello, para poder trabajar con perros que sirvan de guía y protección a una persona con discapacidad visual, hay que elegir a los canes que destaquen en diferentes aspectos.

José Luis Rubiales con un perro pastorHemos hablado con José Luis Rubiales, de Perro Asistencia, que nos ha explicado cuál es el proceso que sigue para adiestrar a un perro para que pueda servir de guía a una persona invidente.
José Luis Rubiales lleva 19 años adiestrando animales, en la búsqueda y rescate junto con los bomberos. Ha participado en el proyecto: “El Perro de Agua Español, como recurso educativo”, un proyecto didáctico adaptado a niños con NEAE (Necesidades Específicas de Apoyo Educativo). Además ha impartido formación sobre búsqueda de restos humanos. Actualmente se centra en el perro de asistencia a la discapacidad visual y de movilidad reducida, como también dar el asesoramiento y las herramientas educativas y de adiestramiento.

«Lo primero es coger al padre o madre, a los abuelos, y buscar unas líneas de sangre. Hay que ver que el perro tenga capacidad que asistir, de agradar, de exponerse. Buscamos padres que ya hayan trabajado una especialidad de asistencia.
Si el perro es retraído, duda, los descartamos ya que pueden desarrollar conductas de agresividad por miedo. En los cachorros tiene que destacar que sean equilibrados, sociales, participativos y que hagan equipo. No puede haber fijación por objetos o personas, ni dominancia, ni obsesión, ni excitabilidad elevada, ni inseguridad».

Por ello, es importante exponer al perro a diferentes tipos de ambientes y situaciones, para que vayan aprendiendo del medio, como los ruidos, los coches, los animales. En estos momentos, el adiestrador observa cómo se expone el can a todos estos contextos, y les va a dar una información muy valiosa para conocer la capacidad de resolución en un futuro.

¿Cómo es el proceso de adiestramiento?

José Luis Rubiales, empieza a estudiar a los cachorros desde que nacen, y les va destacando las diferentes características temperamentales que muestran. De una camada suelen ser dos o tres los cachorros que muestras las cualidades requeridas.
«A partir de los cuatro meses ya podemos estudiar al perro dentro de la camada. La sociabilización es la base y los cimientos de un perro equilibrado. Es el momento de invertir tiempo en esta fase de edad temprana. Después comenzamos con el preadistramiento a través de la comida, que les centra en algo que les interesa en cómo llegar a conseguirlo».

perro-movilidad-reducidadDesde que nace la camada, el adiestrador ya está estudiando a sus padres y evaluando a los cachorros. Más tarde, este cachorro irá con la familia que necesita un perro guía y está con ellos hasta los seis meses. Es entonces cuando Rubiales se lo lleva y comienza con un preadiestramiento, donde también participa el futuro dueño del animal.
«Con seis meses me lo llevo para adiestrarlo, cuando tengo los cimientos hechos, que suele ser entre los seis y nueve meses, lo introduzco de nuevo en el núcleo familiar y lo adapto, reforzando todo lo que he enseñado al perro y ya lo estoy adaptando al usuario».

«En la familia también pongo unas normas y límites dentro de la casa, cuándo comer, dónde puede entrar y dónde no, dónde puede subirse. Además, hago un seguimiento de sus necesidades en la calle. Yo estoy trabajando con la familia y veo su implicación con el animal».

Y es que no es la primera vez que José Luis ha tenido que suspender la entrega del perro guía a un usuario, cuando ha visto que no ha habido implicación. «A veces me ha pasado que la persona todavía no ha superado la barrera de la aceptación y está batallando con la ceguera. Esa persona todavía no puede centrarse en las necesidades del perro y no tiene la paciencia que requiere el cachorro».

¿Cuánto tiempo tiene que esperar la persona para tener un perro guía?

«Suelo tardar entre nueve meses y un año en que el perro esté listo, entre la sociabilización, el adiestramiento y el acople al guía.
Cuando alguien solicita un can, ha de rellenar un formulario y de ahí recojo los datos. Veo la movilidad de la persona con discapacidad visual, si es de paso ligero, paso ligero, he de saber si ya ha tenido perros, y conociendo determinadas áreas, yo adapto un perro a él».

¿Cuáles son las razas de perro que se usan?

Usuario con perro guíaNo importa tanto la raza, como las características temperamentales que reúna el perro. Pero sí que hay razas cuyas características se adecúan más para este tipo de servicio.
«El temple del Golden es muy bueno, y la capacidad de asistir del Labrador también. Ahora estamos viendo que de la mezcla de Golden y Labrador salen perros muy buenos. Estamos trabajando con una raza que proviene de Estados Unidos, que es el Labradoodle, una mezcla de caniche y labrador, y está resultando muy interesante. En Barcelona hay un perro caniche y está yendo muy bien».

¿El sexo influye en la elección?

Rubiales destaca que entre machos y hembras hay diferencias. «Los estudios nos dicen que las hembras son resolutivas y los machos más cuadriculados. Por ejemplo, si vamos por la acera y hay dos coches que obstaculizan el paso, la hembra bajará a la calzada para evitarlos, pero al ver el siguiente vehículo decidirá que no hay que estar subiendo y bajando, sino que llegará hasta el segundo coche y entonces regresará a la acera. Sin embargo el macho se bajará y subirá a la acera en cada obstáculo que encuentre».

¿Los perros se jubilan?

«Sí, a los 10 años los jubilamos. Normalmente se quedan con la persona invidente a vivir, pero ya no ejerce de guía. El usuario suele coger a un segundo perro. Hay veces que se les busca una casa de adopción o acogida para perros guías jubilados. Con 10 años suelen estar bien de salud».

Los perros guía han de estar en óptimas condiciones de salud, ya que si les duele algo, van a estar centrado en su dolor y no van a poder proteger a su guía.

Un perro es más que un guía, significa también protección para la persona con discapacidad visual, ya que debe proteger la cara de su dueño y evitar que se caiga.

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